Según la FAO, cada año se pierde o derrocha un tercio de los alimentos que se producen en el mundo
para consumo humano. En Cataluña, según datos de 2010, el desperdicio alimentario en los hogares,
en los comercios al por menor y en la restauración fue de 262.471 toneladas, equivalente al 7% de los alimentos
adquiridos.
Las pérdidas y el derroche de alimentos (PMA) suponen un desperdicio de trabajo, de dinero
y de recursos en un contexto donde nada de eso sobra y donde, desgraciadamente, todavía mucha gente pasa
hambre. Estas pérdidas y desperdicio tienen lugar en todas las fases de la cadena alimentaria, desde
de la producción primaria hasta los consumidores y, por tanto, todos somos parte de la solución, y su
prevención y reducción son un reto de todos.

Autor: DARP

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